Columna publicada en el diario El País de Cali 27.04.2006
27.04.2006 Encuentre el error
Se entiende que los contratos de obras públicas se
repartan, pero por que no en un mismo trayecto o donde sea urgente. Con los
muchos trabajos inconclusos de la “Falla” vial del Valle se podría haber
terminado mas de una carretera completa. Se están reconstruyendo muchos puentes
para que no represen el agua y se desminuya el riesgo de inundación pero no se
entiende por que no se hace rió por rió o donde sea apremiante, ni por que se
levantan mas que las orillas inmediatas y se usa un sistema constructivo que
los hace aun mas altos, como se comprueba en los de La recta. Desde luego en
todo lo anterior debe haber un error de apreciación, de lo contrario estaríamos
escandalizados, principalmente los contribuyentes, ante un descarado caso de
ineficiencia y corrupción.
Mas de la mitad de la señalización y demarcación vial
del Departamento es antitecnica, equivocada, contradictoria, insuficiente,
exagerada, repetitiva, oculta o dañada, sobre todo en Cali. Evidentemente la
afirmación anterior es equivocada o al menos exagerada. De lo contrario
estaríamos muy preocupados por lo peligroso que seria, si fuera cierta, sumada
a la trampa que son los puentes “peatonales”, la gente caminando por las
calzadas o cruzando corriendo por la mitad de las calles por costumbre o
simplemente por la carencia de andenes y semáforos o porque están invadidos. O
al menos muy inconformes por lo incomodo que resulta manejar carro aquí donde
nos encontramos con un hueco y/o un “policía acostado” en cada cuadra; y ni
hablar de caminar pues no hay por donde.
Trataron de enterrar el Mio por la Calle 13 y ahora
quieren pasarlo por arriba, por donde nos dijeron que era imposible hacerlo.
Tambien nos encajaron que lo importante era comunicar a Aguablanca con el
Centro pero no se comenzó por allí. Y que no se talarían los samanes de la
Quinta no ampliando las calzadas laterales pese a que es necesario para
reemplazar las centrales que van a quedar solo para el Mio. Tampoco se entiende
que sin acabar la Carrera 1ª se haya comenzado la Calle 5ª. Y nos ocultan los
problemas del TransMilenio en Bogotá. En estas afirmaciones debe haber
inexactitudes pues de lo contrario estaríamos alborotados, principalmente los contribuyentes,
los comerciantes de la 13 y los que nos manifestamos en contra del arboricidio,
pues serian varias descaradas y costosísimas mentiras.
La PTAR lleva deteriorándose mucho tiempo pese a que
le faltó poco para ser dada al servicio. O no se necesitaba o es otro
desvergonzado caso de corrupción e ineficiencia. Desde hace un par de años cada
mes nos dicen que el basuro tiene un plazo final de pocas semanas y al mes
siguiente nos informan lo mismo. Y algo similar pasa con el jarillón del Rió
Cauca. Cada año nos dicen que ya se va a terminar la micro zonificación de
riesgo sísmico de la ciudad pero mientras tanto se sigue construyendo en donde
y como no se debería. Pero debe haber varias falencias en lo dicho pues de lo
contrario estaríamos perturbados con la candidez de los medios, la ignorancia
de los ciudadanos, la ineficiencia y corrupción de la administración pública y
la irresponsabilidad de muchos constructores.
Columna publicada en el diario El País de Cali 27.04.2006
Columna publicada en el diario El País de Cali 27.04.2006
20.04.2006 La salida al futuro
El primer paso al Pacifico que Belalcazar encontró al
norte de Quito fue a la altura de Cali lo que le permitiría una conexión
directa con España garantizando así su gobernación e independizarse de Pizarro.
Razones muy parecidas a las de los antioqueños, Presidente incluido, para
querer su propio puerto en el Choco. La Cuenca del Pacífico comprende el 50% de
la población del planeta y el 47% de su producto, a la cabeza del cual estará
China en unos años mas. Por eso el Gobierno actual nos toma del pelo con la
ampliación y rectificación de la carretera a Buenaventura, la que debería ser
una doble calzada de trazado rápido desde Cali y Buga (en donde debería estar
la capital del Departamento) y no apenas desde Loboguerrero como mezquinamente
nos proponen para entretenernos.
Pero
su importancia seria igualmente turística y recreativa. Hay que insistir en que
los vallecaucanos podríamos ir en poco tiempo al Pacifico, con sus bellos ríos
caudalosos y limpios, sus imponentes mareas de verdad y sus espectaculares
tempestades diarias. Podríamos atravesar por una autopista rápida, cómoda,
vigilada y segura la enorme selva del litoral con su magia milenaria de verdes
infinitos y su biodiversidad casi intacta y de las últimas en el mundo.
Escuchar allá su bella música híbrida de marimbas, tambores y catadoras que
tanta falta nos hace en este valle interior que la perdió. Disfrutar la comida
fresca del mar con su gran variedad de especies, muchas únicas, que otros
vienen a pescar desde muy lejos. En fin, comer chontaduros. Harta falta nos
hace poder salir de Cali
Una
verdadera autopista implicaría el crecimiento de Buenaventura y su mejora
física y de calidad de vida, e incluso que se constituya en la capital de un
nuevo departamento. Se ampliarían sus industrias y comercios, intensificando su
carácter de polo de desarrollo basado no solo en su puerto sino en la industria
maderera y, especialmente, en la pesquera pues su mar cuenta con una de las
principales reservas mundiales de atún. Todo esto ayudaría a que sus habitantes
no se vean obligados a desplazarse a Cali buscando vivir mejor. Pero por
supuesto habría que mejorar de una vez por todas el canal de acceso a la bahía
y la infraestructura del puerto para que siga siendo el mas importante del país
como lo ha sido desde cuando se logro con la carretera y el ferrocarril la
salida al mar hace casi un siglo.
Seguir pensando en Bahía Málaga, Tribugá u otro lugar
es un despropósito desde todo punto de vista. Es preferible circunscribir los
inconvenientes que trae consigo una carretera pasando por territorios casi
vírgenes, a un recorrido que ya está abierto. Sería mas económico y mas fácil
menguar y controlar su impacto ambiental. Los desastrosos y anunciados
derrumbes de la semana pasada nos lo recuerdan: no solo fueron una avalancha de
dolor sino tambien de ignorancia, olvido y desidia. Pero por lo mismo nos
deberían obligar a que por fin se haga algo. Hay que seguir insistiendo en la
carretera y el puerto. Seria desde luego no solo importante para Buenaventura,
Cali y el Valle sino para todo el país y por supuesto para Venezuela; eso ya lo
sabe Chávez.
Columna publicada en el diario El País de Cali 20.04.2006
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