La nueva torre de control del aeropuerto
de Bogotá -el dorado de los nada bobos
contratistas, Ineco-GOP- “resalta la cultura muisca” pero el objetivo de
“su piel exterior es garantizar la estabilidad y rigidez de la estructura” dice
orondo el caleño de la Aereocivil, haciéndose el bobo, con la disculpa de que
será la mas alta de Suramérica y “un ícono arquitectónico para la ciudad”
(Semana 1609, Bogotá 11/03/2013), es decir, un icono a la bobería.
Pero
por supuesto Cali no se queda atrás con el viejo trasatlántico que se hunde en
la Avenida Colombia (como lo llamó en Diciembre Sylvia Patiño pensando
que era parte de la Feria de la Bobería de Cali), y con la cubierta mas inútil
del mundo pues nada cubre en la Plazoleta de la Caleñidad, lo que poco importa
pues nunca fue plazoleta ni ya es de la caleñidad pero sí de la bobería caleña.
¡Vivos requete bobos que somos!
Hacerse
los bobos y no hacer nada para construir otro u otros acueductos para Cali (he
propuesto repetidamente uno por cada río que pasa por la ciudad o cerca, que a
la vez sería parque) es propio de bobos que se creen muy vivos diciendo que en
cambio van a bajar la presión del agua como si fuéramos muy bobos. Por que en
Cali cuando llueve mucho cierran el acueducto y cuando no llueve pues tampoco
hay agua, bobos que fuéramos.
Para
peor de vivos ellos y bobos nosotros, se gastan el dinero de los contribuyentes
en megabobadas que dejan sin terminar, porque se necesita ser muy bobo para
creer que la Avenida Colombia y la Plazoleta de la “bobería” las van a terminar
como se debe. ¿Será que sí somos bobos bobos? Porque ¿qué se puede pensar
de los bobos, y sobre todo bobas, que no votan y de los bobos que votan como
votan creyéndose muy vivos?
Necesitamos
candidatos a la Alcaldía y el Concejo que se comprometan con los acueductos
para Cali, y con su corredor férreo, pues si no se lo recupera (tren de
cercanías, autopista urbana, vías locales y ciclovias, todo entre una larga
alameda) sufriremos de inmovilidad. Como bobos, apenas pensamos en la
inseguridad mientras nos dejamos atracar en los semáforos y nos
dejamos robar los impuestos con megarobos.
Como
se ve al lado, a los muy vivos los quieren embalsamar los que no lo son tanto
para que los bobos crean que siguen vivos, hasta que se acabe se les acabe el
combustible, que no es el petróleo, si no cuando los vivos ya no sepan seguir
siéndolo en ese nuevo nivel: el de los vivos vivos, que deciden al final que
mejor nada de vivos embalsamados y que mejor echarle la culpa de la muerte de
la oposición a los vivos de la “Compañía”.
Aquí
pasa lo mismo con esos “guerrilleros” que parecen embalsamados, o que sería
mejor que ya lo estuvieran no embalsamados sino enterrados. ¡Menos mal que a
las FARC no les dio por embalsamar a Tirofijo! y el ahora si ya es seguro que
está muerto. Y en la otra cara de la “viveza” están esos vivos muy vivos en el
Congreso, que se tornan bobos en las alcaldías. O que, vivos vivos, se creen Juanes
Mas Shakira, sin morirse de la pena.
Y
hay no pocos funcionarios en el Gobierno que simplemente están vivos y ni
siquiera se sabe si es que son bobos…o extremadamente vivos. En fin, la Patria
Boba continua como lo demuestra contundentemente el que, al parecer, la mayoría
de los bobos de esta ciudad boba cree bobamente que aumentando el verde de
los semáforos se agilizaría el transito, pasando por alto que se aumentaría el
rojo para los bobos que cruzan.
Columna publicada en el portal de opinión www.programalallave.com. 28.03.2013