15.08.2013 ¿1000 o 1.000?

En todas partes los años se ponen sin punto y en la mayoría de los paises en que se habla español se usa, para indicar el decimal, una coma. Pero creer que si se escribe que en 1809 Cali tenia 7.546 habitantes, se pueda entender el punto de dicha cifra como el punto decimal que usan en Estados Unidos y México (tan cerca de USA…ya se sabe) es una tontería: ninguna ciudad, ni siquiera Cali pudo haber tenido alguna vez siete habitantes y medio, o un poquitico mas para ser precisos, aunque aquí muchas cosas pueden llegar a ser sólo juegos de palabras.

Pero es lo que (no) piensan los que dicen que por eso no hay que poner el punto para separar los miles. Mas si se tratara de no confundir, entonces por que no escribir, por ejemplo,  que para 1843 se había producido en Cali una recuperación demográfica al ascender de los 6345 habitantes de 1830 a 10376 llegando a 11848 en 1843 y a casi 3000000 hoy. Aparte del vertiginoso crecimiento de la ciudad sería evidente nuestra tendencia a las confusiones, la que se  niega, igual que se oculta que las guerras hay que terminarlas para poder hacer la paz.
            
Desde luego es mas claro decir que en 1787, a finales de la Colonia, en Cali apenas había 5.690 vecinos. Que para 1809 ya tenia 7.546 pero que en 1830, al final de la Independencia, sólo contaba con 6.345 habitantes. Los que para 1843 pasaron a 10.376, llegando a 11.848 en 1851. Los que para 1912 ya eran 27.747 y en 1918, ya entrado el siglo XX, 45.525, y unos 300.000 a mediados del siglo. Y que hoy Cali tiene bastante mas de 2.250.000, junto con las muchas confusiones que este acelerado crecimiento demográfico ha significado para la ciudad
            
Por ejemplo, se confunde en los Planes de Ordenamiento Territorial, que organizar una ciudad, no es sólo definir el uso del suelo, y menos dejando de lado que aquí es propiedad privada. En fin, se confunde lo que pasa en ella con el artefacto complejo y de cuatro dimensiones que es. Es un tema confuso para los ciudadanos, como para sus concejales, alcaldes y validos, que por supuesto sí saben que escribir que en el 2.013 se celebraron los World Games y que se pagaron con los $5000000000 recobrados por taquilla es un error.
            
Confundir es mezclar, fundir cosas diversas, como puntos y comas, de manera que no se puedan distinguir. Pero también es perturbarlas o desordenarlas de manera que no se acierte a explicarlas y, en últimas, equivocarlas para convencer. De ahí la necesidad de decidirse, en una convención internacional, por la coma, o el punto, para separar los decimales a su derecha, y, lo contrario, o un espacio, para indicar los miles y millones a la izquierda. Parece tan fácil como decidirlo a cara o sello, si no fuera por las costumbres y el poder del poder.

            
No es sólo la facultad y jurisdicción para mandar o ejecutar algo, sino la capacidad de afectar las tradiciones de otros, cosa muy distinta a la transculturación, que es la recepción de formas de otras culturas, que sustituyen de un modo más o menos completo a las propias. Por eso algunos dicen que se le ponga punto a 1.000 y otros dictaminan que no faltaría el que crea que $1.000 es apenas un peso, y que es mejor decir, no sin razón, que Cali se acerca 3 000 000, contando su población flotante. Pero poner 1000 al tiempo que 10.000 y no 10 000 si es confuso.

Columna publicada en el diario El País de Cali 15.08.2013 

13.08.2013 Aborto, sobrepoblación y negacionismo

Parte del problema es que no es lo mismo abortar un ovulo recién fecundado que un feto a pocos días de nacer  (dónde se pasa la "línea" es otro problema). Pero desde luego lo "criminal" es dejarlo nacer si va a "matar" a la madre o no va poder vivir bien, o si no es deseado, porque la mayoría de las veces se convertirá en un adolescente conflictivo, cuando no criminal.

            De otro lado la sobrepoblación es una cierta densidad de habitantes que cuando alcanza niveles críticos provoca un empeoramiento del entorno, una disminución de la calidad de vida, o un desplome de la población por guerras o hambrunas. Ignorarlo como si fuéramos animales  es suicida, y si es a propósito, además es criminal.

            Generalmente el término se refiere a la relación entre la población humana y el medioambiente, y proviene de la superación, por una especie, de los límites de sostenibilidad del biotopo que habita. Es decir,  que una especie demanda más alimentos, produce más residuos y exige más espacio del que el biotopo puede darle sin sacrificar el futuro de otras especies que habitan en él.

            Pero no es tanto una cuestión de espacio, como de limitación de recursos y su renovación y, sobre todo, como consecuencia directa, de la extinción de las especies que cohabitan la región superpoblada junto con la especie humana, disminuyendo la biodiversidad, básica para la vida, incluyendo por supuesto la del hombre.

            Se estima que la gran mayoría de todas las especies que han surgido en el planeta desde el inicio de la vida en el, se han extinguido por una u otra causa, pero la principal actualmente es la actividad humana. Y cabe resaltar que sin estas extinciones la especie humana nunca hubiera llegado a ocupar todos los ecosistemas existentes.

            La sobrepoblación puede resultar de un incremento de nacimientos, una disminución de la mortalidad debida a los avances médicos, un aumento de la inmigración, o por un bioma insostenible o un agotamiento de los recursos. Incluso es posible que en áreas de escasa densidad de población se dé superpoblación porque el área en cuestión no pueda sostener su población, aunque esta sea pequeña.

            Es el principio de que todo territorio tiene una determinada capacidad de carga, determinada por la cantidad de recursos disponibles y por su tasa de renovación. La población de cualquier especie alcanzará su nivel óptimo cuando sea igual a la capacidad de carga. Si la población aumenta sobre la capacidad de carga, habrá sobrepoblación y, por consiguiente, los alimentos no alcanzarán para todos los habitantes, lo que provocará su muerte por inanición.

            Pero el negacionismo, esa distorsión de la realidad, ha impedido que se considere objetivamente la sobrepoblación del planeta o su cambio climático, además íntimamente relacionados. Se tala la selva amazónica para producir comida para el creciente consumismo de los mas de 1.345 millones de habitantes de China, y Tokio ya tiene mas de 36, cuando se estima que la población el mundo en el año 10 000 a.C. cuando se construyo Jericó, la ciudad mas antigua, era apenas un millón; y ya se sabe de los problemas con la energía nuclear en Japón.

            A diferencia de la propaganda, que apela a las emociones, el negacionismo acude al intelecto, usando técnicas ilegítimas para sostener un punto de vista. Como presentar documentos falsos, inventar razones ingeniosas pero no plausibles para desconfiar de los fidedignos, atribuir sus propias conclusiones a otras fuentes pese a que digan lo contrario, manipular estadísticas, y traducir deliberadamente mal textos en otros idiomas.


            Ejemplos notorios son el negacionismo del Holocausto y el turco del holocausto armenio. El negacionismo es también utilizado por grupos fundamentalistas en Internet, de manera similar al “Ministerio de la verdad” en  la novela 1984 de George Orwell, escrita en 1948 y publicada en 1949. Mentiras, como lo advirtió Konrad Lorenz en Decadencia de lo humano (1983), de las que hoy se encargan las multinacionales; y las religiones, por supuesto.

Columna publicada en el portal de opinión www.programalallave.com

08.08.2013 Hechos

No es misterioso, oscuro, enigmático, terrorífico o espantoso, pero si una grave amenaza. Según la UICN, ya hay 799 especies extintas, 4.227 críticas, 6.243 en peligro, 10.464 vulnerables, 4.742 amenazadas, 241 dependen de su conservación, 31.846 preocupan, y hay datos insuficientes de 11.671. Se estima que para 2100 quedarán la mitad de las actuales, que a su vez son muchas menos que hace un siglo, pues se convirtieron selvas, bosques y montes en pasturas y cultivos. Y, ya se sabe, la biodiversidad es necesaria para la vida, incluyendo el hombre.

Según la ONU, alrededor de 24.000 personas mueren cada día de hambre o de causas relacionadas con el hambre, que representan el 16% del total de muertes en el planeta, la mayoría de niños menores de cinco meses. Las familias sencillamente no consiguen suficientes alimentos debido a su pobreza extrema. Y la FAO estima que hoy el hambre crónica afecta a mas de 1.000 millones de personas en el mundo, habiéndose agravado en los últimos años por el alza del precio de los alimentos y la crisis económica, que va para largo, un país tras otro.

De 17 nevados que tenía Colombia, por ejemplo, sólo quedan seis y desaparecerán en 30 años, dice el IDEAM, y el hecho es que la retirada de los glaciares desde mediados del siglo XIX en todo el mundo, afecta la disponibilidad de agua dulce para el consumo humano y el regadío, y, a más largo plazo, con el deshielo de los polos, podría elevar el nivel de los océanos. Además, el deshielo podría provocar inundaciones tanto en las poblaciones cercanas a los glaciares, como a nivel global en las ciudades costeras, o en las islas, como ya pasa en las Maldivas.

La población mundial ha pasado de casi 1.000.000.000 en 1800, a 7.112.030.549 hoy, y contando. Su crecimiento es muy rápido, incluso con una baja natalidad en numerosos países, ya que a la constante reducción de la mortalidad se ha unido el aumento generalizado de la esperanza de vida. Cada década hay 1.000.000.000 de habitantes mas en la Tierra (lo que mismo que aumento en los dos últimos siglos); cada año 100.000.000, cada mes 8.330.000, cada semana  2.080.000, cada día 290.000, cada hora 12.000, cada minuto 200, mas de 3 cada segundo. Mas de 600 mientras se lee esta columna.

Es licito pensar que estos datos no son exactos, pero entonces, ver para creer. Ya no hay gallinazos rey, ni águilas, ni micos en los guaduales que quedan en el valle del río Cauca, ni casi pellares ni coclíes, y basta mirar los nevados para no verlos. Para 1950 Cali no iba mucho mas allá de San Fernando o Versalles, ni existía Aguablanca, como lo pueden recordar unos pocos padres o abuelos de los que hoy la habitan, pues la mayoría no era de aquí. Y no es preciso pescar en el Cauca, basta olerlo, para ver que está muerto, y que al Cali lo han vuelto un caño.


La pregunta es, pues, si es el desarrollo económico (ese del país va mal pero la economía bien) lo que nos va ha salvar, o si por lo contrario es lo que nos va a terminar de hundir. Cómo poder crear riqueza a fin de promover o al menos mantener el bienestar económico y social de sus habitantes en un planeta finito y dependiendo de recursos no renovables, como el petróleo, al tiempo que se envenena el ambiente sacando un oro que no sirve para nada distinto a presumir. Razón tenía Cervantes cuando dijo que locos son los que se creen cuerdos.

Columna publicada en el diario El País de Cali 08.08.2013 

01.08.2013 Inferno

El primer “círculo” de este thriller, una persecución en que pasan tantas cosas en un día,  que dirán que es light, se lee sin parar; o por lo mismo. Pero los siguientes son didácticos: las ciudades en donde pasa, su arquitectura, arte y artistas, ¡y Dante! Y el séptimo y octavo muy importantes porque llegarán a muchos. El noveno es la posibilidad del Paraíso aquí.

Esas ciudades son maravillosas y la última una sorpresa y ella sorprendente. Y hasta se habla de La Alhambra, la mas pequeña y mas bella para los que descienden de los que llegaron de Al Andaluz al Nuevo Mundo huyendo de la Reconquista. Volver a recorrerlas leyendo "Inferno" es un placer y seguramente provocarán a los que no las hayan visitado a hacerlo.

Su arquitectura pasó de ser para un nuevo dios que no existe, y que por eso mismo hay que hacerle grandes catedrales, a ser para los nuevos príncipes dando inicio a un nuevo renacer que lamentablemente terminó en la arquitectura espectáculo que aquí todavía algunos quieren, y  traen estrellas venidas a menos o sin encargos a que nos descresten con sus penúltimas modas.

En los muy reconocidos y bellos edificios donde corren los del thriller, hay cuadros y mas cuadros famosos y murales, conocidos o no, de los que se dicen muchos detalles que sólo se pueden ver con binóculos allá o aquí en ciertos libros pero con lupa. Y no pocas esculturas o mejor dicho sus reproducciones pues los originales están guardados o al menos eso nos dicen.

Y están esos  conocidísimos artistas de los que sabemos tanto, pero cuyas vidas en esas ciudades suenan mas apasionantes. Artistas de antes, que lo eran pues hacían arte, y algunos de ahora que ya no se sabe si lo que hacen lo sea. Y claro, también hay música y músicos. Y arquitectos aunque de ellos no se habla tanto como se debería; al fin y al cabo las construyeron.

Y Dante Alighieri (12651321), el gran poeta italiano, cuya obra maestra fue uno de los aportes fundamentales para la transición del pensamiento medieval al renacentista. También participó activamente en las luchas políticas de su tiempo, por lo que fue desterrado de su ciudad natal, siendo un activo defensor de la separación radical entre la Iglesia y el Estado.

Lo que tiene que ver con la sobrepoblación. Cada década somos mil millones mas. La Gran Colombia actual cada año,  Bogotá cada mes, Cali cada semana, Palmira cada día,  el barrio de San Antonio cada hora, dos manzanas cada minuto, una vivienda cada segundo, casi todas en los países mas pobres y sin educación, que si se “desarrollan” y consumen mas sería un infierno.

Amenaza que niega el “negacionismo” de los que no quieren aceptar su realidad, como esos que niegan el holocausto procurando negar que lo niegan, o que tildan de apocalíptica. El hombre es un animal que pese a ser conciente de su propia muerte, y el que mas mata, inventa aquí vidas en el mas allá después de la muerte, o resurrecciones aleatorias en cadena.


Pero como saben los que han leído la (Divina) Commedia, del noveno círculo del Infierno se va al Paraíso vía Purgatorio. De ahí que sea mejor usar algo como el “Inferno” que insinúa Dan Brown en su nuevo best seller, que las hambrunas, guerras y pestes dantescas que diezmarían la población para que la especie subsista; como podar una planta para que reverdezca. 

Columna publicada en el diario El País de Cali 01.08.2013