19.06.2014 Eco realidad

El acierto de Le Parti Gauche francés es juntar socialismo y ecología. Ojalá Santos vea que la verdadera paz está allí, en las ciudades, y en una justicia que lo sea. Son asuntos inseparables y urge una alternativa a unos modos de producción y consumo que esclavizan y agotan nuestro único ecosistema. En consecuencia debería haber una ecología forzosamente anticapitalista y un socialismo necesariamente anti consumista.
Un proyecto de sociedad que parta de las necesidades reales y los límites del planeta, pues muchas cosas no indispensables y programadas para volverse rápidamente obsoletas, se producen sin importar en qué condiciones para venderlas mediante una publicidad engañosa, generando basura que se desperdicia y contamina como ha señalado Le Parti de Gauche.
Además, como dice Amy Goodman (spanish@democracynow.org, 15/11/2013), una tras otra las noticias confirman lo ya predicho por la ciencia: el cambio climático se está acelerando. Y el quinto informe de evaluación del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (Ipcc, 2013), integrado por más de 1.800 científicos, que lidera su investigación a nivel mundial, dice que cada vez hay mayor certeza de que “el clima está cambiando y que este fenómeno es provocado por la actividad humana”.
El huracán Sandy, por ejemplo, azotó en 2011 los estados de Nueva Jersey y Nueva York, y provocó la paralización de esta enorme ciudad; y en Filipinas el tifón Bopha dejó 1.146 muertos en 2012, sumando allí a la lucha cotidiana por la supervivencia el temor a sufrir los embates de nuevas tormentas tropicales mas fuertes.
Por su parte, el meteorólogo Jeff Masters (web Weather Underground) vincula de manera habitual los eventos extremos al cambio climático, y aun cuando precisa, concordando con el Ipcc, que un evento aislado no puede atribuirse directamente al cambio climático, señala que: “La ocurrencia de este tipo de tormentas fuertes de categoría 5 ha aumentado [y] una mayor proporción de ellas ocurre con una intensidad extremadamente alta”.
Igual que el deshielo de los dos polos, el que se ha acelerado en la Antártida con la consecuente subida del nivel del mar, la que si continua será de graves consecuencias para todos los puertos del mundo, y desde luego catastrófica en los de los países mas pobres y poblados (El País, Cali, Latinoamérica y el Planeta, 14/05/2014).
Como afirmó Naderev Saño, representante de Filipinas a la cumbre de la ONU sobre cambio climático, en Doha, Qatar, 2012: “El resultado de nuestro trabajo no debe tratarse de lo que quieren nuestros líderes políticos, sino de lo que exigen los 7.000 millones de habitantes del mundo. Les pido a todos [que] Doha sea recordado como el lugar donde hallamos la voluntad política para cambiar las cosas”. Y lo repitió en la 19ª Conferencia en Varsovia, 2013.
Estados Unidos ya reconoció su gran responsabilidad en este asunto (El País, Madrid 10/05/ 2014 - 03:39 CET). Pero aquí aun se quiere ocultar el consumismo, la sobrepoblación, el uso de combustibles fósiles y el desperdicio de agua potable y energía, ilusionándonos con volvernos ricos (E. Piedrahita, El País, Cali 28/07/2013) en lugar de hacer ciudades mas sostenibles y viviendas mas ecológicas (takepart@emails.takepart.com, 17/05/ 20149) y de paso mas contextuales.
Columna publicada en el diario El País de Cali. 19.06.2014

17.06.2014 Coda

La columna Literatura, crimen e Iglesia (www.programalallave.com, Cali 04/03/2014) precisaba un final, a modo de epilogo, a los comentarios a las novelas de Fernando Vallejo (La puta de Babilonia, 2007), Evelio Rosero (Plegaria por un Papa envenado, 2014) y Gustavo Álvarez Gardeazeabal (Se acabo la misa, 2014). Y la reciente estupenda novela de Juan Esteban Constaín, cayó como anillo papal al dedo.

En El hombre que no fue jueves, 2014, encontramos de nuevo personajes conocidos, como los papas Alejandro VI, Pio XI, Juan XXIII, Juan Pablo II, Benedicto XVI y el Cardenal Jorge Mario Bergoglio, y otros por leer como Gilbert Keith Chersterton, y con las mismas pederastia, homosexualismo y negociados que se entreveran con los muchos crímenes de la Curia Romana, y que el hoy Papa Francisco trata de controlar con peligro de su vida por supuesto.

Pero hay un nuevo crimen alrededor del cual Constaín arma su novela: la mentira. En este caso la de los santos, pues la verdad es que la Iglesia Católica, como todas las religiones, está levantada sobre un andamiaje de mentiras. A la pregunta de que cómo se origino el universo ya se acepta que fue el Big Bang, pero de inmediato preguntan los dogmáticos que quien lo creó, y a la respuesta de que aun no se sabe, sin pensar dicen que fue Dios ¿Cuál? pues cabe igualmente la misma pregunta ¿Quién los creo? ¿Cuál es el único si los demás también dicen serlo?

Por su parte Chersterton (1874-1936), como lo retrata Constaín, tan bien que nos convence, “era la especie más extraña y peligrosa y excepcional que pueda darse dentro del cristianismo, es decir, un cristiano de verdad. “ En fin, como lo pone en boca del historiador vienés Fritz Saxl (1890-1948), “Hay momentos en no decir nada es la peor manera de decir las cosas.”

Y lo que hay que decir ahora es que las religiones se basan en expresiones o manifestaciones contrarias a lo que se sabe, se cree o se piensa, y hacerlo constituye un delito grave en contra de su propia ley como es el caso de la Iglesia de Roma: “No dirás falso testimonio ni mentirás”. Sin embargo, al diablo lo que es del diablo, en ¿Por qué soy católico?" Chersterton afirma que:

“No hay ningún otro caso de una continua institución inteligente que haya estado pensando sobre pensar durante dos mil años. Su experiencia naturalmente cubre casi todas las experiencias, y especialmente casi todos los errores. El resultado es un mapa en el que todos los callejones ciegos y malos caminos están claramente marcados, todos los caminos que han demostrado no valer la pena por la mejor de las evidencias; la evidencia de aquellos que los han recorrido”.

Pero como dice Juan Esteban Constaín en la dedicatoria de su novela, esta es también “sobre el milagro de quererse”. Y tambien, se podría agregar, es igualmente sobre el milagro de Venecia a la que el nos lleva a querer de nuevo. En fin, como nos recuerda que lo recordaba Casanova en sus memorias, Agustín de Hipona advertía que: “Cuidado con aquel que no ha leído más que un libro”.

Esta “coda” agrega un cuarto libro a este alegato sobre los crímenes de la Iglesia, y otra gota a Marca de agua, 1992, el bello libro de Joseph Brodsky sobre Venecia. Einstein reclamaba que si él estuviera equivocado con un solo libro bastaría para demostrarlo, pues se trataba de la verdad demostrable de la ciencia, y el punto es que muchísimos crímenes propiciados por la religiones se han demostrado.

Columna publicada en el portal de opinión www.programalallave.com. 17.06.2014

14.06.2014 Vote por la democracia

Pío Baroja (1872-1956) reconocido escritor de la llamada Generación del 98, señalaba hace un siglo que los siete pecados capitales de los españoles, los que heredamos en sus colonias de ultramar, comienzan con aquellos ciudadanos que no saben y terminan por los que viven gracias a que los demás no saben, y que se autodenominan “políticos”. Tal cual como todavía pasa en Colombia.

Ahora toca escoger a uno para la Presidencia pero lo peor sería olvidar el derecho a hacerlo. Pese a que casi el 80% de los habitantes del país viven en ciudades, la mayoría aun no son en rigor ciudadanos conscientes e informados, y la mayoría no declara renta y torpemente no les importa que los políticos se roben el dinero de los contribuyentes. En consecuencia permiten que el 60% de los electores que se abstienen, dejen que la mitad de los que votan, apenas un 20%, muchos de los cuales han vendido su voto, decidan por ellos.

Por otra parte, muchos alegan para disculparse, que no hay por quien votar, pero en lugar de abstenerse, deberían preferir votar en blanco pues al menos es una expresión de inconformidad con la corrupción e ineficiencia de los politiqueros de siempre, y además entender la propuesta de Jaime Araújo, ex presidente de la Corte Constitucional, de aprovechar la oportunidad para construir una mejor sociedad (Semana.com, Bogotá, 22/02/2014).

El voto de opinión es el de gentes mas educadas, con mas experiencia y mas memoria, y que por eso entienden que para la misma, y de cara al futuro, hay que considerar que es preciso juntar socialismo y ecología, como propone Le Parti Gauche francés . Son ahora inseparables y urge una alternativa a unos modos de producción y consumo que esclavizan y que agotan nuestro ecosistema. En consecuencia, una ecología forzosamente anticapitalista y un socialismo necesariamente anti productivista.

Un nuevo proyecto de sociedad que parta de las necesidades reales y los límites del planeta. Una revolución, dice Le Parti de Gauche, pues se propone cambiar las formas de la propiedad, el sistema institucional y la jerarquía de las normas jurídicas, sociales y medioambientales que organizan la sociedad y la economía. Asuntos urgentes en Colombia por supuesto, especialmente el de la justicia y en consecuencia la seguridad y la reducción de la corrupción.

Pero por todo esto en esta coyuntura es mejor votar por Santos y no apenas en blanco, y desde luego abstenerse es una irresponsabilidad al dejar libre el paso a los parásitos de la sociedad, cada vez mas corruptos y violentos, que han vuelto la política un mero negocio personal. Con Santos al menos se podrá continuar protestando contra el mal gobierno de las ciudades y el país, y la destrucción de su medio ambiente y paisajes, lo que en Cuba o Venezuela no se puede.

Se trata de mejorar nuestra precaria democracia no de acabarla, y esto pasa por educar a los que no saben para que los que creen que saben no les tapen mas los ojos y los oídos a la realidad nacional. Pero no en vano Pio Baroja también hablaba de los que no quieren saber (y prefieren vender su voto);
 los que odian el saber (como tantos violentos);
 los que sufren por no saber (como tantos pobres);
 los que aparentan que saben (como tantos expertos);
 y los que triunfan sin saber (vivos que son).

Columna publicada en el semanario virtual caliescribe.com. 14.06.2014


11.06.2014 ¡Cancelado!

Usted está esperando pacientemente la salida de su vuelo, atrasado por la niebla alrededor del pequeño y precario aeropuerto de Pasto, sin poder sentarse pues todos los asientos están ocupados. De repente, como un baldado de agua fría le comunican que está cancelado, que recoja su equipaje y que se las apañe llamando a un Call Center cuyo número nadie alcanza a escribir y que no repiten.
Y como Avianca es la única compañía que viaja directamente desde su ciudad pero sólo una vez al día, deberá volar hacia el norte, a la capital (todo aquí pasa por Bogotá, en donde decidirán el domingo el próximo Presidente) esperar unas horas otro vuelo, pagar la diferencia si es que encuentra cupo, y regresar mas tarde al sur occidente.
Pero como el aeropuerto está casi una hora mas cerca de Cali (es la misma carretera) decide ir en taxi a Popayán (no pueden prestar el servicio interdepartamental hasta el Valle) y continuar, después de almorzar en una cafetería en donde hay de todo menos lo que está en la carta, en un Velotax, siempre acompañado de esa música que gusta a sus conductores, y de pasajeros que reportan a gritos por sus celulares por donde van.
Por supuesto la insólita doble línea amarilla continua de Pasto a Cali nadie la respeta, se adelanta emocionantemente en las curvas cuando se intuye que nadie viene en sentido contrario, se usa hábilmente el pequeñísimo arcén para “cortarlas”, no se respetan (ni es posible hacerlo) los ridículos limites de velocidad, las motos pasan por cualquier lado; amen de burros y vacas en la calzada y caminantes y bicicletas.
Pero se descubre nuevamente el muy bello y variado paisaje del sur del Sur Occidente del país: el volcán Galeras es imponente, La Cocha bella y el emplazamiento de Sandoná espectacular; no en vano Aurelio Arturo dice que allí “el verde es de todos los colores” (Morada al Sur, 1963). Son unas siete horas, dependiendo de las “obras en la vía”, los retenes de la Policía o el Ejército y eventualmente de alguna guerrilla.
Lindo viaje al fin y que vale mucho la pena. Pero en Pasto bájese, como dicen los costeños, en “Casa López” y no en el Hotel Agualongo: muy bien situado al lado de la Plaza de Nariño, claro, pero las ruidosas fiestas y celebraciones en sus salones de abajo, que duran hasta el amanecer, a las que no lo invitan ni le advierten al registrase y pagar por adelantado, no lo dejarán dormir. Más nadie protesta dicen.
Por eso, si no sabe que pese a todo es mejor votar por Santos, se merece que le cancelen sus vuelos y le pongan música a todo volumen en su hotel y en el transporte público. Con él al menos se podrá continuar protestando contra el mal gobierno del país y sus ciudades y la destrucción de su medio ambiente y paisajes, lo que en Venezuela o Cuba no se puede. Se trata, pues, como dicen que dicen allá pues, de mejorar nuestra precaria democracia no de acabarla.
Pío Baroja hace un siglo señalaba los siete pecados capitales de los españoles, que son desde luego los nuestros: comenzaba por los que no saben y terminaba por los que viven gracias a que los demás no saben (y justamente por eso no protestan), y de estos señalaba que se llaman a sí mismos “políticos”. Ahora usted tiene que escoger a uno para la Presidencia pues lo peor sería “cancelar” su derecho a hacerlo.
Columna publicada en el diario El País de Cali. 11.06.2014