31.01.2008 Mañana es tarde

Instale el calentador cerca a la ducha. Tenga al lado una mata y riéguela con el agua que sale antes de que llegue la caliente. Cierre la llave mientras se lava los dientes o afeita. Ponga una válvula de doble descarga en el inodoro. Utilice la lavadora y el lavavajillas solo cuando estén llenos. Lave el carro con balde y no con manguera. Repare pronto las fugas.

Tenga materas en la cocina y riéguelas con el agua de lavar y cocer alimentos. Vierta en ellas el aceite usado y no en el lavaplatos, o cuando se enfríe póngalo en una botella de plástico y luego en la basura. Acumule el agua lluvia en un estanque (con peces y plantas) y con ella riegue el jardín por la tarde para evitar la evaporación. Siembre vegetación autóctona, que requieren menos agua.

Use menos gel, champú y detergentes y opte por productos ecológicos. No tire al inodoro papeles, colillas, compresas, tampones o preservativos. Clasifique la basura y use las bolsas del mercado para botarla. Haga compost con los residuos orgánicos. No arroje basura al mar, ríos, lagos o canales. Ni a la calle, carajo!

Recicle las cajas y envases de cartón. Rechace los productos con mucho empaque o no retornable. Privilegie los de papel reciclado. No derroche servilletas, pañuelos y papel higiénico. Prefriera envases retornables y de vidrio en lugar de plástico, tetrapack o aluminio. Use solo madera cultivada.

Utilice papel reciclado y por los dos lados. Use mas el correo electrónico. Obligue a las compañías que envían publicidad que la envíen por Internet, y a su banco a que le mande los extractos por dicho medio, y si lo necesita pues los imprime. ¿Sería posible que el periódico mande solo los cuadernillos que a uno le interesan?

No coma especies exóticas, ni en vía de extinción como el atún. Consuma menos carne pues la cría de ganado contamina y contribuye a la tala de árboles y a la disminución de los ríos. No compre pescados que no hayan terminado de crecer. Consuma alimentos orgánicos. Prefriera los locales para acortar su transporte.

Use un carro mas eficiente, no lo sobrecargue, revise su emisión de gases y mantenga las llantas con la presión indicada. Úselo menos caminando mas y recurra al transporte colectivo, la bicicleta o la moto. Organice traslados en grupo. No pase los 100 kilómetros permitidos en algunas carreteras pues (si no se mata) gasta mucho mas combustible.

Evite el uso exagerado del aire acondicionado y la plancha, pues gastan mucha energía. Cambie a gas su cocina y calentador de agua. Apague la TV, el radio, la pantalla del computador y las luces si no los esta usando. Utilice lámparas fluorescentes de bajo consumo de energía (ya las hay de luz calida).

Reconvierta las construcciones viejas en edificios bioclimaticos y solo compre en los nuevos que realmente lo sean, ojalá siguiendo el ejemplo de nuestra muy actual arquitectura premoderna. Elija horarios y vestidos acordes con el clima; vestir de paño en Cali, por ejemplo, es poco ecoeficiente… y ridículo.

Hay que lograr que los jóvenes, que son la mayoría de la población del mundo, tomen conciencia de la crisis medioambiental. No apenas del calentamiento global, si no tambien de la explosión demográfica y los niños no deseados, y como pueden ayudar a su solución; al fin y al cabo se trata de su futuro.

Columna publicada en el diario El País de Cali. 31.01.2008

24.01.2008 La raíz del problema

De la Paz de Aquisgrán de 1748, que tanto le costo Francia, les quedo el dicho de "tonto como la paz". Aquí, hoy, podríamos decir que “tonto como la guerra a medias”. Sin duda el terrorismo, el secuestro, la vacuna y el narcotráfico, a los que hace años se dedican las FARC, es lo que mas a contribuido a que no se haya eliminado la situación socio económica que levanto en armas a Tirofijo, de la que habla Antonio Caballero (Semana14/01/2008) para decir que aun son subversión y no mero bandidaje. Pero sin las FARC es probable que dicha situación hubiera comenzado a cambiar, y lo que si es seguro que si hubieran tomado el poder las condiciones políticas, económicas, sociales y culturales del país hubieran empeorado. Los ejemplos abundan, desde la Unión Soviética hasta la Venezuela de Chávez. Pero por lo contrario, según lo divulgaron sendos artículos de Semana y Cambio en días pasados, el Estado esta ganando militarmente. Tenemos que entender que sí se pueden derrotar, y que lo único que queda es una lucha frontal y total contra ellos, que los lleve a desmovilizarse pues aun están a tiempo de hacerlo con algo de sentido político.

El hecho es que el acuerdo humanitario no pasa de ser una ilusión. Las FARC apenas soltaron dos secuestrados pero se llevaron seis personas al día siguiente. Tenemos que pensar en los mas de 700 que quedan. Especialmente en los muchos que podrán serlo, lo que poco se considera, y en que es deber constitucional del Estado evitarlo por todos los medios a su alcance. Si liberaran a todos, las FARC no pasarían de quedar simplemente en un cartel mas del narcotráfico y por eso no lo harán. Tambien tenemos que convencernos de que es preferible la muerte al secuestro, que este es peor delito que el asesinato, y que pagar rescate compromete a las victimas potenciales. La muerte nos es natural y tarde o temprano concluimos nuestro duelo; en cambio el secuestro nos pone en una situación indefinida y “contra natura” con nuestros seres queridos, que por años mueren lentamente mientras sus familias dejan de vivir. Pensemos en la tortura de los secuestrados y en la de los que lo pueden ser, y no apenas en nuestro propio dolor.

Hay que terminar esta ya muy larga guerra a medias para tener una paz completa, antes de que se enrede mas el asunto con Chávez que quiere meterse en ella hace rato. Solo entonces podremos encarar de verdad no solo los problemas del pasado sino los del futuro. No apenas los paramilitares ni la guerrilla ni la iniquidad social que por supuesto no es lo único que la genera, ni la carencia de justicia y trabajo, o la corrupción y el desgobierno que la mantienen. Son tambien las ciudades y las amenazas medioambientales. La practica sin crítica de la arquitectura y el urbanismo modernos que pretendió nada menos que transformarlas y terminó acabando con ellas de la mano de un rapidísimo crecimiento que desbordo los intentos de planificarlas. Y ahora nos llega la contaminación ambiental, el cambio climático y la carencia de agua y energía que se nos viene encima. Por eso no hay nada mas tonto que no querer ver que la raíz de todos estos problemas es la explosión demográfica, de la que hace medio siglo se dijo que era invento de la CIA.

Columna publicada en el diario El País de Cali. 24.01.2008

02.01.2008 ¡Música!

En 1975 José Antonio Abreu creó el Sistema de orquestas juveniles de Venezuela con el convencimiento de que es posible rescatar una sociedad a través de la música, como lo recuerda su actual director Marco Pitralli (The Economist, 25-31/08/2007). 32 años después acaban de inaugurar, una nueva sede para 2.000 jóvenes en una zona deprimida de Caracas. Costó 27 millones de dólares y cuenta con una sala de conciertos de 1.110 asientos y 90 salones de clase. El programa, pese a problemas de toda índole, ya cuenta con 75 centros en un país con escasamente un poco mas de la mitad de los habitante que tiene Colombia, cada uno con al menos una orquesta de jóvenes. Cerca de 250.000, el 80% proveniente de sectores pobres, reciben enseñanza musical gratuita y tambien pueden aprender a elaborar instrumentos. Su mas destacado egresado, Gustavo Dudamel, de 24 años, es ya internacionalmente reconocido como un excepcional director de orquesta, actualmente está dirigiendo en Europa y próximamente irá a conducir la de los Angeles

El gobierno venezolano y la compañía estatal petrolera financian el Sistema, como lo llaman allá, pero igualmente el BID y otros donantes interesados en su evidente éxito. En la década de 1990 recibieron un premio de la UNESCO y el esquema ha sido reproducido en varios países de la región (como con Batuta en Colombia aunque muy tímidamente) y recientemente en Escocia. En 1998 un estudio psicológico de la Universidad de los Andes, de Venezuela, encontró que sus estudiantes, muchos con un pasado de delincuencia y violencia o con problemas mentales o físicos, tienden a alejarse del crimen y las drogas, destacándose académicamente, desarrollando su autoestima y liderando la integración social. Es, precisamente, lo que aquí está logrando la Orquesta y coro infantil de Desepaz en Aguablanca o los jóvenes bailarines de las Casas Francisco Esperanza, con apoyo de Incobalet y la Academia Anna Pavlova, o Notas de paz de la Fundación Scarpeta, o el Circo para todos, o la fundación Sidoc que pone a los habitantes de Siloe a conformar mingas para blanquear las casas, para solaz de ellos y enlucimiento de su barrio y la ciudad.

Algo similar, y muy importante para Cali, fue la creación, en 1933, del Conservatorio por el maestro Antonio María Valencia. Pero aquí no habrá paz mientras los colegios tengan bandas de guerra y no de música. La iniciativa del maestro Abreu lo demostró al punto de que es hoy una de las pocas cosas que unen a un país que Chávez ha dividido, como lo destaca The Economist; al fin y al cabo somos una especie “musical” dice Rodolfo Llinas (El Tiempo, 02/09/2007). Que bueno que las bandas de guerra solo fueran para los militares. Los colegios de Cali deberían agregar a sus tambores, redoblantes y cornetas, violines, violas, chelos y contrabajos financiados por el Ministerio de Cultura. Desde luego no será fácil como lo indica la terquedad de los miembros de la banda de guerra del Gimnasio Moderno de Bogota, uno de los mejores colegios del país, en continuar con sus ensayos en los jardines de su sede pues no los pueden hacer en un espacio cerrado por la bulla que producen. Los vecinos tuvieron que recurrir a la Ley para poderlos silenciar.

Columna publicada en el diario El País de Cali. 02.01.2008