No espere a que finalmente se apliquen
aquí drásticas medidas para disminuir el consumo de energía y agua potable y
comience a ahorrar ya. Calcule cuanto economizaría en un año en servicios
públicos si solo consume la mitad que gasta hoy. Principie por revisar las
redes para corregir posibles pérdidas y transforme su jardín en un vergel. En
lo posible, comience todo más temprano para utilizar la luz solar, suficiente
entre nosotros durante todo el año, además de que el amanecer es fresco y
silencioso, y también muy bello.
Reemplace
los bombillos de mas uso por los de bajo consumo, pero consérvelos como
repuesto para los que se utilizan menos, hasta que se agoten. Ponga censores de
movimiento con foto celda para que solo funcionen cuando hay alguien presente o
no haya suficiente iluminación natural, y pinte con colores claros los
interiores. Disminuya los documentos impresos y utilice mas el Internet, y
apague el monitor de su computador cuando no esté en uso. No deje conectado el
cargador de su celular, ni los aparatos de la cocina para lo cual es útil un
interruptor general. Use molino de mano y exprimidor de palanca.
Cambie
sus inodoros por los de doble
descarga (aun no es posible reemplazar
sólo las válvulas), y recoja el agua lluvia en tanques altos para lavarlos, usando automáticamente la del
acueducto en épocas de sequía. No bote el excedente al alcantarillado sino
llévelo a un estanque, con plantas y peces para que se mantenga limpio y sin
plagas, que además de adornar su casa le
servirá para regar matas y lavar pisos y
carros, con balde, y purificar
orgánicamente el agua de su piscina (Asencio, ed, Pool Design, 2009). Si no lo
ha hecho ya, cambie a gas la estufa y el calentador, y póngalo cerca a las
duchas para economizar agua potable.
Espere
a que el aceite usado para cocinar se enfríe y colóquelo en una botella de
plástico, y no rompa las nuevas lámparas cuando se dañen pues tienen gases
contaminantes; ponga unas y otros en un depósito junto con las pilas usadas y
demás materiales contaminantes. Haga compost con los desperdicios orgánicos, y
clasifique los que son reciclables en depósitos separados para papel y cartón,
plásticos, madera, metales, y vidrio, claro y de color.
Proteja
con tejadillos sus ventanas de la radiación solar y cambie sus puertas sólidas
por naves con persiana para permitir la circulación cruzada del aire,
disminuyendo así el uso de los ventiladores de techo, con los que deberá reemplazar
el uso el aire acondicionado, gran consumidor de energía. Si para usted es un
asunto de prestigio, lo podrá conservar para que lo vean sus visitas y
parientes pero por favor elimine las unidades exteriores de enfriamiento, que
tanto afean los edificios.
Parecen pequeños ahorros pero pronto recuperará su
inversión. Y por supuesto la economía de cerca de un millón de viviendas que
hay en Cali y sus alrededores es una cantidad tan importante como la de un
embalse para el Acueducto de San Antonio o la segunda etapa de Calima, de la
que extrañamente nadie habla, que además se harían en parte con sus impuestos.
Como los interesados solo en los contratos de obras públicas apenas ven un
extremo del problema para cobrar, piense que usted está en el otro, pagando.
Columna publicada en diario el País 22.07.2010
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