12.08.2014 Un mundo de Idiotas

La situación del mundo (sobrepoblación, cambio climático, amenaza nuclear, inseguridad en las ciudades y revueltas sociales), gobernado en casi todas partes con el menos malo de los sistemas políticos, como lo definió Churchill, es culpa de los idiotas. Aquí han permitido que al país lo manejen los mediocres pues, como decía Nietzsche, la democracia solo es posible entre iguales.

No se trata de los que presentan una deficiencia profunda de las facultades mentales, si no de esos que creen que venden su voto. Sencillamente son cortos de entendimiento o carecen de toda instrucción, o las dos cosas juntas, que es justamente lo que les pasa a los que se dejan engañar por los mismos políticos con las mismas propuestas.

Porque los engreídos sin fundamento son los mediocres, como esos “expertos” que creen que lo saben todo y ya no piensan, como lo dijo Frank Lloyd Wright. Pero en los que los políticos, que no saben nada, dicen que se basan, por lo que se equivocan. O se tornan demagogos que intentan ganar influencia ofreciendo todo gratis.

Los sabios, por lo contrario, mantienen una conducta prudente, pero ahora escasean, y aquí apenas tienen mucho conocimiento de una materia, ciencia o arte. Y ya se sabe que no hay persona mas peligrosa que una inteligente pero inculta; que son lo que son esos que solo se enfocan con éxito en una sola cosa, pero a los que los idiotas les creen

Cosa aparte son los dogmáticos. Esos que mantienen sus opiniones como verdades inconcusas, firmes, si duda ni contradicción, y que las confunden con los dogmas de religión (la droga de los idiotas). Y son aun mas peligrosos cuando son inteligentes, y mas cuando tienen poder; déspotas que gobiernan sin sujeción a ley alguna y tratan con dureza a sus subordinados y abusan de su autoridad.

En conclusión , el problema de las seudo democracias entre desiguales es que los idiotas son muchos y votan y los sabios saben tanto pero de tan poco que se equivocan; los que aciertan, pero mal, son los mediocres que se abstienen de votar, en lugar de votar en blanco, permitiendo que otros decidan por ellos y elijan políticos mediocres, lo que, como reacción, puede llevar a un déspota al poder, con el agravante de que puede ser un idiota.

Ya se sabe que la moda es el buen gusto de los idiotas, y no faltaran los que piensen que todo esto es una idiotez. Pero como supuestamente ya lo dijo Kant hace más de 200 años: "No discutas nunca con un idiota, la gente podría no notar la diferencia". Y Mark Twain (o Einstein o un anónimo a quienes igualmente se lo endosan) lo refuerza: "te obligará a bajar a su nivel y allí te derrotará con su experiencia".

Son los mismos que no “creen” en el cambio climático pero se aterran con las nevadas, tormentas y huracanes que cada vez mas fuertes y frecuentes azotan el planeta, y que ni siquiera saben que quiere decir sobrepoblación, y que solo les importa la seguridad de “su” unidad cerrada de vivienda en la que se han encerrado entre rejas a ver por televisión el mundo y juran que el futbol es el mundo.

Se quejan cuando los servicios y obras públicas no funcionan pero dejan que otros decidan y no les importa en que se invierten sus impuestos o si se los roban, y ni siquiera votan en blanco. Si los votos en blanco son mayoría simple no podrán presentarse otra vez los mismos mediocres, como sería el caso ahora para la alcaldía de Cali, y los nuevos candidatos no tienen que ser peores y pueden surgir mejores que antes no tenían opción. Pero si los nuevos son igual de malos toca, ahí sí, abstenerse y deslegitimar su elección.

Columna publicada en el portal de opinión www.programalallave.com. 12.08.2014


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