18.06.2013 Geografía e iniquidades

            Se habla mucho de la falta de equidad, de justicia natural, es decir de iniquidad (pues inequidad no existe).  Pero apenas pensando en las grandes propiedades improductivas en el campo, y no también de la propiedad privada del suelo urbano, o del supuestamente “urbanizable” solo por su cercanía a la ciudades, independientemente de que sea lo conveniente. Este negocio especulativo ha sido nefasto para su buen crecimiento, lo que es muy inequitativo pues ahora habitamos en ellas casi el 80% de los colombianos. Y tampoco se habla lo suficiente de la propiedad privada de los bancos, cuyas perdidas se “socializan” para que las paguemos todos, ni de la propiedad privada de la industria y el comercio, pese a que nos afectan a la gran mayoría porque nos hacen comprar lo que no necesitamos con el dinero que no tenemos.

            Todo lo anterior, justo al contrario de lo que ocurría hace poco mas de medio siglo, cuando Tirofijo se inventó las FARC con ayuda del comunismo nacional e internacional,  y cuyo origen se explica insistentemente, cuando no justifica, aduciendo una iniquidad, la de la tierra, mientras se ignoran todas las demás. Y el hecho de que su existencia sea posible desde hace años solo por el dinero y la corrupción  que conlleva el narcotráfico, debería hacer repensar qué pasaría si se legalizan las drogas. Lo cierto es que hay paises con historias de iniquidades semejantes a las de Colombia donde no hay guerrillas traficando,  secuestrando, extorsionando, amenazando, “boleteando”, asustando, matando indiscriminadamente ni reclutando adolescentes, ni ciudades tan inseguras…Pero son países que tienen geografías muy diferentes.

            Colombia ocupa una localización privilegiada, en plena línea ecuatorial, y justo entre Norte y Sur América, y entre Europa y África y Asia, rodeada por los dos mas extensos océanos  y el larguísimo río Amazonas. Estas condiciones ideales para el transito de mercancías y personas también lo son para el tráfico de drogas y demás contrabandos. Además, las tres altas cordilleras que cruzan el país está de lado a lado se prestan para evadir su control institucional y dificultan que el Estado “llegue” a todas partes, originando que en el último medio siglo la población de sus campos emigre o sea desplazada a unos pueblos grandes que de pronto se volvieron pobladas ciudades, pero muy precarias. Como dice Fernand Braudel (El Mediterráneo y el mundo mediterráneo en la época de Felipe II,  1949), primero está la geografía y después la historia.


            Aquí, mas que en otras partes, la geografía determina la historia, incluida la destrucción de la naturaleza, en la que estamos empeñados. ¡Y si que interviene en el crecimiento de las ciudades! La insalubridad de las dos costas hizo que en los valles interandinos crecieran Bogotá, Medellín y Cali (con Palmira, Buga y Santander de Quilichao), pero tambien Bucaramanga, Cúcuta, Pereira, Cartago o Armenia. Y solo cuando se controló la malaria y el paludismo crecieron los puertos, primero Barranquilla y después Buenaventura, el mas importante (y ahora su población se ha desplazado masivamente a Cali), y recientemente Cartagena. Precisamente, la dificultad para el desarrollo de vías de comunicación  ha llevado al acelerado crecimiento de Cali y Medellín y, recientemente, de la capital, originando toda clase de iniquidades urbanas.

Columna publicada en el portal de opinión www.programalallave.com. 18.06.2013

No hay comentarios:

Publicar un comentario